Madrid, julio

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Querida Azul,

Ya nunca escuché «chicos, ¿buscan un lugar para salir?» igual.

Sigo viéndolo mirar al cielo mientras me decía «yo miraba al cielo y preguntaba “¿por qué estoy viviendo esto?”

Pero bueno. Miraba el reloj y decía “ya quedan dos horas, vamos a entretenernos con lo que sea”.

Y así aguantaba. Pero me la pegué

Chupando frío… Con lluvia… Noches largas. Para discos, puticlubs… La calle, la gente…».

Tú estás en el centro, yendo a un antro con un par de amigos o un grupo de 13 besugos discutidores y varios te preguntan si buscas «un lugar para tomar algo, bailar…». O caminas con tu pareja después de cenar y «chicos, ¿para tomar algo?».

Y piensas en eso. En que qué va. O en a ver lo que ofrecen. O en cómo será ese lugar para el que pagas la entrada antes de verlo y para el que te ganan con chupitos que no sabes si serán de melocotón o tequila mortal. Porque pues bueno.

Pero él veía a un chico recién empezando. «Se le nota. ¿Lo ves allá? El de la mochila. Así me veía yo».

Errepepés.

… las letras eran pa humanizar   ¿? ¿Y dónde está la otra R? Falta relación.

Un ejército de muchachos y muchachas a merced de la noche que da un papel de color con el que sobrevivir sin pedir nada a nadie en la espera de un papel blanco y negro que los saque de la calle y el negro. Un papel con el que poder mover un CV con algún toque de color. Siquiera azul. Y si el cielo no es azul o las horas de hostelero son demoledoras, también, «agradecido. Al menos ahora trabajo cubierto con un techo, y cotizando».

«Chicas, ¿para tomar algo? Salsa, bachata, reggaetón… Buena música, ambiente…»

¿Dónde tengo que ir para que este chico tenga un papel que le permita trabajar ya en cualquier otro sitio pero cubierto y cotizando? ¿Dónde tengo que nacer mañana para estar con esta chica codo con codo? ¿Dónde aprendemos a volar para que abracen a su gente toda vez lo necesiten? ¿Dónde se cambian las cosas para que la próxima él y ella no nazcan donde hay que marcharse? ¿De dónde eres?

Hola – Ismael Rivera y Sus Cachimbos

Madrid, julio

«Me sentía solo»

Duele,

Querida Azul.

Explotan en silencio

Tanta pena y ternura. Grito sordo de frustración, amor,

aventura. Soledad. Cielo. Ternura.

Duelen 30 centímetros. Una vida             y otra. Silenciosa Suena la conmoción

en la noche

solemne

Se Formó La Rumba

Se Formó La Rumba – Sonora Ponceña

Caribe Soy – Leo Marini, La Sonora Matancera

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