Querida Azul,
Me gusta cómo los cuerpos también van haciéndose amigos.
Va creciendo la tranquilidad con la que dos rodillas se tocan bajo una mesa. Sin necesidad de súbita reacción.
La tranquilidad con la que los laterales se sientan uno al lado del otro en un banco o un asiento de metro. Codo con codo, hombro con hombro, pierna con pierna.
La tranquilidad con la que respira el corazón en un abrazo.
La tranquilidad con la que tomas prestado un jersey.
O apoyas el cansancio sobre otro.
En la amistad también los cuerpos van haciéndose amigos. Me parece bonito. Me parece bonita la amistad en los cuerpos.
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