Escucho: ahí estoy comedida
Entiendo.
Me dicen: ¿Tú te das cuenta de lo neurodivergente que eres?
No entiendo.
Los silenciosos. Algunos somos los silenciosos.
No saben lo que hay tras nuestras ojeras.
Salvo en familia. Qué gusto gente que sabe que hablas por los codos. Porque es cansado ser los silenciosos. En lugares, no da pa’ más.
Pues volver al cuerpo. Pues aalgo en el pecho.
He soñado que una persona bien cercana me hacía algo bien feo.
Y menos mal que no le he visto en un par de días. Porque es que. Estoy mal e. Y no ha sucedido. Y no lo haría. También tiene un punto sórdido y me da escalofrío recordarlo. Es que ha sido sueño con imágenes. Recuerdo hasta cómo me miraba después de hacer lo que hacía y antes de seguir haciéndolo -in crescendo, además. Y qué escalofrío como de vergüenza y herida dignidad y herida. Pero que es que no ha pasado. Pero lo visualizo y oye. Que se me pierde la mirada. Como en la vergüenza, el descrédito y la tristeza pero en silencio. Mudos.
Llevo unos años que es que no puedo evitar llorar en los aplausos de los espectáculos. Me entra un algo de emoción. Unas lágrimas de seguro. Y mira que durante años me he fijado más en los apuros y los feos. Pero es que ahora es un llorar. De seguro.
A esto hay que volver a acostumbrarse eh.
Esto de ir cruzándote con enfados envueltos.
Estar sentada en una ventana con un libro y una madre cerca
Todo está bien.
Un padre, un café, dos libros.
Dar tiempo
Saber que ahora, aquí, es ser confidente
O que quizá, mira, off we go. Un placer, de corazón
Un placer de corazón
Sensación a pueblo
Olor de mañana
Sentimiento con tranquilidad
Abres la despensa, el armario de comida, y huele a calor y a pan de molde y desayunos en la casa
Mientras pelas patatas a las nueve de la mañana
Un rayo de sol calienta tu pierna
Me ha llamado la carteraaaaaa
De un móvil particular
Qué bonito qué bonito
La calle, la noche
Los pedos
Hay una convención que es
No echarás pedos
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